REIMPULSO OPOSITOR PARA ENFRENTAR VISOS DE PARCIALIDAD DE LA JCE

La crisis en la JCE por falta de consistencia y unanimidad entre sus miembros evidenciada en el desapego legal de sus actuaciones, en su resolución sobre el arrastre senatorial, denotan serios visos de parcialidad.
Esto, junto a las recientes encuestas publicadas, brindan a la oposición una excelente oportunidad de reimpulsarse.
No es la primera vez que la JCE incurre en visos de parcialidad.
Recuérdese que su Presidente calificó al Presidente Medina como el “ungido” término que según la RAE se reserva a monarcas, sacerdotes o personas signadas con óleo santo.
Recuérdese las objeciones del PRSC a los proyectos de reglamentaciones presentadas y a la imparcialidad de los integrantes de las Juntas Municipales.
Recuérdense las pleitesías rendidas por la JCE con el Presidente Medina al presentarle el voto automatizado y la exhorbitante solicitud de recursos(*) para financiar primarias abiertas.
*(Por cierto, ante la reciente resolución del TC sobre las primarias abiertas y la renuncia de otros partidos, es posible que ningún partido opte por ellas por lo deben ser detenidos los procesos tras asignaciones adicionales a la JCE)
Recuérdese finalmente que para preparar el terreno de su resolución sobre el arrastre, la JCE ideó y recurrió el absurdo de recabar del Congreso las actas de las deliberaciones para conocer las “intenciones del legislador”; una acción impropia e inusitada habida cuenta que la responsabilidad de dicho organismo es cumplir las disposiciones taxativas de las leyes independientemente de las intenciones subyacentes de sus hacedores.
Ante la aprobación de dos leyes con disposiciones contradictorias, la de partidos y la electoral, y obviando la tradición dominicana que una ley “deroga todas las que le sean contrarias”, la JCE tomó parte de una y de otra para adaptarse a las conveniencias de instancias gubernamentales.
La resolución sobre el arrastre de la JCE colma las notas de parcialidad. Y por aquella admonición evangélica, “quien no ha sido fiel en lo poco no lo será en lo mucho”, la imparcialidad de las elecciones del 2020 está en tela de juicio
De allí que la oposición, así como todas las instancias que se sientan responsables con la suerte de la nación, tienen que asumir una actitud más vigilante ante el accionar de la JCE.
Más aún ante lo evidenciado como según la encuesta Gallup-Hoy, solo un 33% de la población personifica la oposición en un líder.
Si la oposición asume una actitud vigilante, preferiblemente beligerante, tiene en sus manos la oportunidad de reimpulsar su posicionamiento para enfrentar la posible connivencia JCE-Danilo Medina.
Para eso la misma encuesta ofrece mucha tela por donde cortar. Bastaría examinar algunas de las afirmaciones derivadas de esta consulta ciudadana:
“La nación va por mal camino” . Estamos desesperanzados por la inseguridad, desempleo, costo de vida y corrupción y por los magros resultados de las enormes inversiones en salud, educación, energía y transporte.
Todo ello está conduciendo a una decepción ciudadana sobre nuestra democracia que sumadas a la desconfianza institucional aumentadas por decisiones recientes de JCE, llevan a la ciudadanía a reclamar un “gran cambio…radical y hasta revolucionario”. (Expresiones de la encuesta)
Compete a la oposición acreditarse su rol para revestirse de autoridad moral para postular ese “gran cambio…radical y hasta revolucionario” y para lo cual debería comprometerse a suscribir una CONTRATO con la ciudadanía, comprometiéndose por lo menos, a los siguientes puntos que responderían las insatisfacciones ciudadanas reflejada en las encuestas:
  1. Imponer autoridad, orden, respeto y disciplina aplicable prioritaritariamente para restablecer la seguridad ciudadana
  2. Instituir una economía generadora de puestos de trabajo dignos, debidamente compensados mediante salarios indexados anualmente e incrementados en función del PBI previa evaluación de desempeño
  3. Producción de bienes para satisfacer necesidades alimenticias, vestidos, utensilios, etc
  4. Equilibrar finanzas públicas para que el ahorro privado quede circulando, aumentando recaudaciones mediante simplificaciones tributarias, y
  5. Mejorar calidad y rendimientos del gasto, incluyendo, especialmente, combatir sobre precios conducentes a corrupción,
  6. Mejorar servicios públicos – salud,educación,energía y transporte, etc – en términos de resultados
  7. Ordenamiento del territorio, incluyendo establecimientos humanos debidamente dotados de equipamientos comunitarios mínimos, incluyendo viviendas
  8. Preservar medio ambiente, partiendo del saneamiento ambiental
  9. Recuperar identidad nacional amenazada por presiones migratorias y financieras
  10. Regeneración del sistema político
Nada de eso se pudiera lograr si en la próxima contienda electoral no disponemos de una JCE rigurosamente imparcial y apegada estrictamente a la ley; cuya tarea para exigirla compete a la oposición

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *