Pactos de confianza y cooperación

Preferiblemente antes de la primera o segunda vuelta si la hubiere, o para hacer más expedito el accionar del gobierno que dirija los destinos nacionales a partir del 16A, la crisis presente necesita pactos para concitar confianza y canalizar las potencialidades nacionales de cooperación.

Disponemos de pactos trascendentales como referencia. Ej.: El Pacto por la Democracia, acordado luego de elecciones/ 1994 para superar el conflicto derivado del virtual empate técnico resultante.

Suscrito 6 días antes de iniciarse un nuevo período constitucional de gobierno, aquel pacto entre adversarios entendidos como acérrimos pero que terminaron alentándose mutuamente incluso en su lucha por la vida, establecía, entre otros aspectos, reformar la Constitución para establecer reformas políticas y judiciales.

Fue un pacto originado por una crisis electoral que devino en política y resuelto por actores políticos.

La crisis de hoy, originalmente sanitaria, pero ya económica, requiere contemplar este componente afectado por desconfianza, incertidumbres e inhibiciones provocadas por decisiones públicas tomadas al detonar la pandemia.

Requiérese pactar, además de entre políticos dentro del contexto electoral, con la sociedad: sus fuerzas sociales, agentes activos y productivos.

Muchos considerarán que las confrontaciones predominantes impiden condiciones para pactar. Los que vivimos la crisis citada, y otras, creemos que siempre es posible pactar si los términos son racionales y lo auspician y convocan instancias sociales con suficiente representatividad.

Hay voluntad para ello.

Después de la marcha del 23F que participaron Abinader y Fernández, trece partidos políticos opositores propusieron un pacto político-social https://listindiario.com/la-republica/2020/02/24/605560/la-oposicion-propone-pacto-politico-social.

Esta propuesta no fue desestimada por el gobierno. Fue respondida inmediatamente a altísimo nivel gubernamental, por el influyente ministro administrativo de la Presidencia, prometiendo respuesta institucional aunque avanzando que “el gobierno está abierto a todo”:https://www.elcaribe.com.do/2020/02/24/peralta-asegura-pld-se-reunira-para-decidir-sobre-el-pacto-politico-social/

Previamente el candidato presidencial del PLD había favorecido la propuesta de la Conferencia del Episcopado Dominicano de un Pacto Nacional https://diariodigital.com.do/2020/01/15/gonzalo-castillo-apoya-propuesta-de-pactos-de-los-obispos.html

A esta voluntad expresa de pactar debe agregársele necesidades impuestas por nuestras realidades socioeconómicas, agravadas por la pandemia.
Porque la pandemia ha desnudado nuestras vulnerabilidades y precariedades. Nuestro sistema de salud ha colapsado, especialmente su credibilidad; Nuestra economía activada por factores exógenos como turismo arrastra los endógenos: agropecuaria. Nuestra supervivencia empresarial y laboral depende del plumazo gubernamental prohibiendo producción y suspendiendo empleos. Las costumbres y hacinamiento de nuestras clases más necesitadas no coadyuvan al cumplimiento de previsiones sanitarias al igual que nuestro individualizado sistema de transporte.

Nuestra desequilibrada fiscalidad asfixiada por gastos excesivos y deudas impide disponer suficientes reservas y recursos para financiar recuperación.

Mediante pactos, para generar confianza entre políticos y de éstos con la sociedad para canalizar voluntades de cooperación, puede superarse estas dificultades sin consecuencias sociales adversas.

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