Necesidad de Superar el Suspenso Fiscal creada por el Gobierno

Ante la actitud pasiva del gobierno sobre la situación fiscal, urge calmar la expectación que ha creado después que el Presidente Abinader retirara el paquete impositivo que acompañara el proyecto de presupuesto 2021 sometido al Congreso Nacional.

La ciudadanía y los agentes económicos se mantienen expectante porque en el intento de colar nuevos impuestos dentro del presupuesto, al gobierno “se le vió el refajo” en sus intenciones tributarias y emitió una señal hacia donde pretende encauzar sus cañones impositivos.

El suspenso gubernamental todavía mantiene estupefactos y en vilo a la ciudadanía y agentes económicos, lo cual inhibe la capacidad para emprender y desarrollar iniciativas de inversión generadoras de producción y el empleo.

También causa suspenso el desconocimiento de como pretenderá el gobierno superar el desequilibrio presupuestario creado por el retiro de los impuestos propuestos: si va a reducir los gastos o a endeudarse mas. O si propondrán nuevos ensayos impositivos que puedan nuevamente sorprender a una ciudadanía que no acaba de recuperarse de lo causado del intento impositivo sometido a los 45 días de ejercicio gubernamental.

Lo anterior adquiere mas relevancia al interpretar la estratagema fiscal contenida en el discurso gubernamental.

El gobierno interpreta la reforma fiscal únicamente para discutir nuevos aumentos impositivos. No para discutir gastos como debe ser ni para reducir y simplificar el sistema impositivo como requiere la economía dominicana, especialmente ante la sindemia que estamos viviendo

Esto así, al diferir la reforma tributaria para fecha posterior, 2021 o 2022: Ello supone discutir aspectos tributarios con el presupuesto de gastos 2021 ya aprobado, lo cual hará que los debates tributarios estarían presionados por esa especie de una espada de Damocles.

Abrigamos la esperanza que el gobierno actual no siga el comportamiento del gobierno anterior cuando se intentó discutir la reforma fiscal en 2012: se retiró del CES al sus integrantes aspirar discutir gastos junto a impuestos.

Abrigamos la esperanza que se aborde una reforma fiscal como debe ser: Procurando alentar el sector productivo para generar empleos y no solamente enfocarla con el sentido fiscalista que ha primado en los últimos años.

Y pactada con los agentes económicos como manda la ley.

Eso permitiría discutir exhaustivamente gastos e impuestos, para mejorar los primeros y simplificar y reducir los segundos; a fin de animar nuestra economía golpeada por la mala administración de la sindemia provocada alrededor del coronavirus.

Una política fiscal así, justa y equitativa, proporcionaría mayor fluidez a las contribuciones impositivas lo cual aumentaría las recaudaciones.

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