Iniciativa dominicana para superar crisis haitiana

En lugar de seguir bramando inútilmente que la comunidad internacional acuda en ayuda a Haití, de seguir rasgándose vestiduras ante pretensiones de imponernos soluciones que lesionen dominicanidad y de seguir recurriendo a estériles declaraciones y maniobras azuzadoras de animosidades; deberíamos estructurar y proponer una iniciativa para superar crisis haitiana consistente, fundamentalmente, en ayudar al gobierno haitiano a superarla.

La iniciativa pudiera implementarse a través de una plataforma de naciones engranadas progresivamente, partiendo de la bilateralidad dominico-haitiana, recurriendo a la multilateralidad y concluyendo en la internacionalidad.

La bilateralidad requerirá el encuentro personal y directo de gobernantes de la isla para definir filosofía, alcances, hoja de ruta y enunciamientos temáticos a presentar a la multilateralidad progresivamente integrándose de naciones antillanas, caribeñas y del resto del mundo que sufren los efectos de la crisis haitiana.

Apoyados por la multilateralidad de naciones que acojan esta iniciativa, sin importar número, se acudiría a organismos internacionales y países donantes de recursos para implementar las actividades específicas derivadas de la iniciativa propuesta.

Un planteamiento bilateral de gobiernos de la Isla, reforzado multilateralmente tendrá, indudablemente, mucho mayores posibilidades de prosperar que solicitudes unilaterales.

Ante el estado en que se encuentra el orden internacional, condicionado por tambores de guerra y sus consecuencias económicas alrededor del suministro y precios de combustibles, consideramos muy precarias las posibilidades de prosperar cualquier iniciativa que parta unilateralmente de nuestra nación.

Las posibilidades de prosperar la presente iniciativa sugerida (bilateralidad->multiratelaridad->Inter nacionalidad) serían mayores si se anticipan procedimientos que entusiasmen donantes; tales como aunar voluntades públicas y privadas haitianas, socialización de iniciativa para maximizar potencialidades, acopio de precedentes que reposan en escritorios de organismos internacionales de asistencia técnica y financiera por falta del seguimiento debido por parte de autoridades nacionales.

La anticipación de enunciamientos temáticos también haría mas atractiva la iniciativa, no pudiendo faltar:

1. restablecer el orden incluyendo desarme de bandas y grupos irregularmente armados mediante ayuda militar requerida

2. concertación de pactos políticos y sociales,

3. organización y celebración de comicios,

4. documentación de migrantes desvinculada de nacionalización,

5. fomento productivo para generar empleos que proporcionen trabajo a haitianos sin emigrar.

El repaso de acuerdos y tratados vigentes para actualizarlos y dotarlos de dispositivos efectivos de implementación sería pertinente; debiendo asegurar el sometimiento de autoridades fronterizas- militares, consulares, migratorias y aduanales- a una rigurosa supervisión para evitar contrabando y tráfico de personas, sustancias, armas y dinero.

El éxito de esta iniciativa dependerá de su pronta acogida, preparación e inicio de gestiones por parte de nuestras autoridades que suponemos disponen personal adecuado para ello, siendo imprescindible, la dominación del idioma francés.

iva pudiera implementarse a través de una plataforma de naciones engranadas progresivamente, partiendo de la bilateralidad dominico-haitiana, recurriendo a la multilateralidad y concluyendo en internacionalidad.

La bilateralidad requerirá el encuentro personal y directo de gobernantes de la isla para definir filosofía, alcances, hoja de ruta y enunciados temáticos a presentar a la multilateralidad progresivamente integrándose de naciones antillanas, caribeñas y del resto del mundo que sufren los efectos de la crisis haitiana.

Apoyados por la multilateralidad de naciones que acojan esta iniciativa, sin importar número, se acudiría a organismos internacionales y países donantes de recursos para implementar iniciativa propuesta.

Un planteamiento bilateral de gobiernos de la Isla, reforzado multilateralmente tendrá, indudablemente, mucho mayores posibilidades de prosperar que solicitudes unilaterales.
Especialmente si se anticipan procedimientos que entusiasmen donantes: aunar voluntades públicas y privadas haitianas, socialización de iniciativa para maximizar potencialidades, acopio de precedentes que reposan en escritorios de organismos internacionales de asistencia técnica y financiera por falta del seguimiento debido. La anticipación de enunciados temáticos haría más atractiva la iniciativa: restablecer el orden incluyendo desarme de bandas y grupos irregularmente armados, concertación de pactos políticos y sociales, organización y celebración de comicios, documentación migratoria desvinculada de nacionalización, fomento productivo para generar empleos que proporcionen trabajo a haitianos sin emigrar.

El repaso de acuerdos y tratados vigentes para actualizarlos y dotarlos de dispositivos efectivos de implementación sería pertinente; debiendo asegurar el sometimiento de autoridades fronterizas-militares, consulares, migratorias y aduanales-a una rigurosa supervisión para evitar contrabando y tráfico de personas, sustancias, armas y dinero.

El éxito de esta iniciativa dependerá de su pronta acogida, preparación e inicio de gestiones por nuestras autoridades que suponemos disponen personal adecuado, que hablen francés.

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