Creatividad en superación de conflictos: JCE y deuda

Nos agobian problemas que dejan la sensación de encontrarnos atrapados y sin salidas, llevando a la ciudadanía a desesperanzas. Superarlos, compete al liderazgo nacional: gobierno, oposición y sociedad. Pero reclaman creatividad.
Muchos son estructuralmente complejos, demandantes de transformaciones estructurales: cambiar modelo económico para satisfacer necesidades y crear puestos de trabajo liberando al Estado de este vicio populista; mejorar distribución de riqueza, compatibilizar crecimiento con Medio Ambiente, calificar nuestra gente para la eficiencia, productividad y competitividad, etc.
Otros son conflictos superables con voluntad y decisión: seguridad ciudadana, disciplina fiscal, calidad del gasto, endeudamiento, corrupción, etc. Superar conflictos coyunturales abre válvulas para resolver problemas estructurales.
Ambos requieren conductores y gobernantes adoptando decisiones y emitiendo señales movilizadoras de energías y potencialidades de conducidos y gobernados; sinceridad y coherencia inspiradores y transmisores de confianza y credibilidad.
Pero sobre todo, creatividad, propia del buen liderazgo: buscando y encontrando salidas a agotados esquemas y normas preestablecidos.
Es el caso de la JCE. Hay empantanamiento en selección de sus miembros, necesitándose proporcionar confianza y credibilidad para nuestra democracia futura: PLD quiere reelegir actuales, opositores exigen renovación total, sociedad reclama participación.
Mientras, Cámara de Diputados (CD) abre proceso para seleccionar miembros en cumplimiento de disposiciones legales cuando conflictos electorales determinan superación mediante algo más que legalidad para garantizar futuras elecciones afianzadoras de nuestra democracia.
La iniciativa de la CD, que inspiró reservas iniciales, se ha visto reforzada con la legitimización por la participación de centenares de profesionales calificados y prestigiosos.
Opositores y sociedad no pueden ignorar esta realidad por lo que la actitud adecuada no puede continuar abonando confrontaciones intransigentes sino ingeniársela para procurar y aplicar fórmulas creativas.
Por ejemplo: Que la Cámara remita a la sociedad arrogada por la Coalición por Institucionalidad Democrática y a los partidos coordinados por los presidentes del PLD y PRM, en sus condiciones de partidos cabeceras de bloques gubernamentales y opositores, la lista de aspirantes que hayan calificado para fines de no objeción.
Que la sociedad civil y la oposición decanten los aspirantes no resta atribuciones a la CD. Mas bien le hacen el favor de evitarle el trago amargo y alto costo político de rechazar el 95% de los aspirantes.
Así, otras urgencias nacionales debieran ser sometidas a ejercicios de creatividad más allá de esquemas tradicionales.
Es el caso del endeudamiento enfilado al mayor uso de dinero privado para financiar déficits públicos, fondos de pensiones incluidos, privándole a productores privados recursos a costos razonables para satisfacer necesidades y generar puestos de trabajo; cumpliendo así con sus responsabilidades sociales transmisores de esperanzas a una sociedad sumida en adocenamientos y pesimismos.

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