Combatir epidemia normalizando economía con reingeniería

Ahora que los casos del coronavirus aumentan evidenciando “circulación comunitaria” más allá de la exclusiva en estratos medios y altos originalmente señalada, que el confinamiento adoptado puede considerarse fallido y que reportes médicos plantean aumentar distanciamiento a 4 metros, medida dentro de la cual conviven hacinados la mayoría de nuestros conciudadanos; resulta imperativo replantear criterios gubernamentales para encarar pandemia y sus consecuencias.
Resulta imperativo normalizar la economía sometiendo las actividades a procesos de reingeniería compatibles con exigencias sanitarias y hasta concebirla como vía para combatir pandemia en lugar de propagadora.
Normalizando economía, produciendo y generando empleos, satisfaciendo necesidades; confinarse domésticamente será tolerable.
En lugar paralizar economía prohibiendo negocios, permitir y/u ordenar a/reapertura de operaciones suspendidas, supeditadas a su reingeniería. La coherencia de políticas gubernamentales lo exige. ¿Dónde pararían los enormes financiamientos dispuestos por Banco Central si los negocios están cerrados?
En lugar de financiar suspensiones laborales de empresas paralizadas, financiar los costos adicionales que incurran por su a/reapertura. Ej.: los incurridos al establecer varios turnos y horarios para no aglomerar y distanciar.
En lugar del asistencialismo inductor de gastos y déficits financiables con emisiones monetarias, devaluatorias e inflacionarias; disminuirlos y priorizarlos. Ej.: Si los RD$7000 millones/mensuales asignados para financiar suspensiones se hubieran destinado a adquirir medios para pruebas y protecciones y así seguir laborando.
En lugar de prohibir transporte masivo de pasajeros, ampliarlo y someter a usuarios al distanciamiento y protección.
En lugar de mantener que todas las empresas laboren los mismos días y horarios, escalonarlos para evitar aglomeraciones.
En lugar de emplazar actividades distantes de residencia de empleados, intentar recurrir a la proximidad para disminuir demanda de transporte.
En lugar de prohibir artesanías de suministros por apartarse de normativas industriales–Ej.: mascarillas y caretas,-asistirlos para que cumplan.
En lugar de proseguir con métodos tradicionales de producción y servicios, detectar y multiplicar iniciativas. Ej.: Motoconchistas instalaron láminas separadoras entre pasajero y conductor.
En lugar de someterse a reglas propias de normalidad; modificarlas, satisfaciendo necesidades. Ejs.: Que una proporción mayor de productos médicos de ZF puedan venderse nacionalmente y recurrir a salvaguardas establecidas en acuerdos comerciales.
En lugar de aferrarse a ortodoxias financieras, propiciar innovaciones. Ej.: Que las AFP financien a ahorrantes para hacer negocios desde sus residencias.
Además de limitarse a adoptar medidas fiscales y financieras, supervisarlas para garantizar cumplimiento.
En lugar de autoridades seguir tomando medidas unilaterales, establecer mecanismos sistemáticos de consulta con particulares para superar dificultades de productores.
En lugar de pretender proyectar imagen de autosuficiencia y absolutismo impropios de un gobierno en apuros; mostrar accesibilidad y apertura para convertir los abatidos ánimos nacionales en activa voluntad cooperadora de superación.

Comparte en tus redes