Botín político deslegitimizado

El mandatario ha tocado puertas por su voluntad de concertación

Está bien, pero muy bien, la advertencia del presidente Abinader durante su estadía el pasado fin de semana en Santiago a sus correligionarios sobre que el Estado no es un botín político.

Más aún porque el botín reclamado carece de legitimidad teniendo en cuenta que los resultados electorales del 5M arrojan un endoso relativo, no absoluto, a las candidaturas triunfantes.

Esto así al analizar los resultados en comparación con la población políticamente activa (PPA) registrada en el padrón electoral, tomando como referencia el parámetro convencional del 50%:
El PRM+aliados obtuvieron entre 27% y 45% de la PPA. El 27% obtenido al dividir la votación alcanzada (2,154,866) entre los inscritos en el padrón (7,529,932).

Y 45%, sumándole una estimación de la población abstenida (3,367mil) que hubiera endosado la votación PRMista.
Esta estimación la obtuvimos descontando la disminución de votos del PLD, 963 mil, aplicándole la diferencia a la proporción alcanzada por PRM+aliados (52%) y sumándole los 1250 mil resultantes a la votación registrada.

Esta enorme pérdida del PLD, casi millón de votos, con relación al 2016, así como que el PRM ganó este año con 317,000 votos menos que los obtenidos por el PLD cuando ganó en 2016, ha llevado a afirmar a muchos que el PRM no ganó, sino que el PLD perdió.

El gran triunfo del PRM+aliados radicó en incrementar su votación en 762 mil votos, aproximadamente igual a los 765 mil nuevos votantes, absorbiendo el voto de la PPA emergente.

No hay, pues, razones legítimas para avalar que PRMistas formulen reclamos de nombramientos, con el absolutismo que se caracterizan; sobre todo que ésos reclamos está causando preocupaciones nacionales que el CAMBIO está concentrándose en remociones personales manteniendo intacta la hipertrofia estructural burocrática.

Los textos sobre el deber ser de un Estado democrático, como administrador de naciones, enseñan que pertenece a todos y no al grupo conquistador del poder. Como si quisiera dar mensaje testamentario, el último lema de campaña de Balaguer fue “Patria Justa para todos”, en unas elecciones que ganó Hipolito Mejía prometiendo “gobernar para todos”
Estamos ante un escenario de mayoría relativa que hace imperativo diseñar e implementar procederes gubernamentales que amplíenla base política y social del gobierno con miras a robustecer su legitimidad situada por debajo del límite de referencia.

La incorporación de instancias de la sociedad y de partidarios extra-PRMistas ha sido pues, una estrategia acertada del Presidente Abinader; que podría ampliarse asumiendo la cultura de gobernar a través de pactos formales con instancias partidarias sobre lo cual, el mandatario, en sus recientes visitas al liderazgo político, ha tocado puertas manifestado voluntad de concertación.
¡Que no decaiga esa voluntad!

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