Vueltas electorales ante lo que no se puede ocultar

Sostiene, con razón, la sección AM de Diario Libre del pasado miércoles, que lo esencial arrojado en todas las encuestas recientemente levantadas ha sido la inminencia de una segunda vuelta (balotaje). En Gallup-Hoy deducimos a Danilo con 49% restándole al 51.8% disponible el margen de error (2.8%). Ponderando tendencias más que instantáneas presentes, Danilo luce fatalmente condenado al balotaje inductor de importantes efectos desmoronadores al compelerse a ello luego de auto-situarse en 90% y creerse que sus logros “no se pueden ocultar” como cacareó en su reciente discurso de proclamación.

Compelido a este escenario, la maquinaria PLDista sufriría impactos emocionales que la llevaría a cometer torpezas agudizantes del desplome de 90% a 49% en 24 meses. Ejemplo de ello fue la reacción de esta maquinaria a los resultados de Gallup: un pataleo propio de niños malcriados carente de argumentos ante correcciones de tutores; en lugar de corregir sus faltas. Al intentar descalificar “ad-hominem” la firma encuestadora y su representante, abrieron un nuevo frente contra ellos.

Los estrategas gubernamentales debieron encarar el desplome corrigiendo graves inconformidades ciudadanas señaladas en la misma Gallup- inseguridad ciudadana, mala conducción económica y corrupción-aunque se requeriría una contundente voluntad política extremadamente difícil de expresar e implementar en el poquísimo tiempo restante al gobierno que no percibe necesidad ni tiene vocación de rectificación.

Además de las insatisfacciones citadas que sus políticas han provocado, el gobierno tampoco pueden ocultar sus grandes fracasos: promovió gobernar mediante pactos y ninguno ha sido exitoso: Abortó el fiscal, pospuso el eléctrico y cercenó el educativo, limitándolo a construcciones asociadas a corrupción (recordar OISOE). Su revolución educativa fracasó a pesar de enormes recursos del 4%/PBI: Deserción escolar aumentó e inflación educativa es el componente mayor del crecimiento IPC.

La producción agropecuaria estancada a pesar de visitas sorpresa. La impunidad y corrupción se alentaron al omitir sanciones ante incumplimiento de ley sobre declaración de bienes.

Sus procuradores se desenvuelven entre escándalos y ambivalencia en combate de corrupción y delincuencia. Mantiene privilegios en precios de electricidad y arbitrariedad en combustibles. Tráfico y tránsito se agravan a pesar de elevadísimas inversiones viales. Los mosquitos lo vencieron por carecer de política sanitaria y preventiva de salud.

Nada de esto cambiará en lo que resta de gobierno. Como cree que actúa bien, el desplome continuará.

Someterse al balotaje, desmoronará sicológicamente su maquinaria que seguirá cometiendo torpezas, magnificando voraginosamente su desplome. La inminencia del balotaje termina significando la derrota PLDista desde primera vuelta.

La experiencia de Balaguer/2000, renunciando al balotaje, conviene ser recordada con fines de emulación aun cuando no se vislumbra hidalguía necesaria para ello.

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