PRSC: orquestando primera fuerza opositora

Está bien, pero muy bien, que el PRSC procure posicionarse como tercera fuerza política-partidista. Pero por las señales de degeneración democrática observadas últimamente, coronados por las recientes elecciones, sería más trascendente procurar, de par con aliados, la orquestación de la primera fuerza opositora que necesitamos para reencauzarnos dentro del ritmo de perfectibilidad democrática que habíamos impregnado.
Al mejorar su posicionamiento electoral, el PRSC, hoy amalgama del balaguerismo y socialcristianismo, con el que se fusionó después de haberlo alentado, está más que calificado para promover esta orquestación.
Balaguer intentó transitar hacia la democracia luego de la dictadura decapitada en 1961. Ambos apoyaron el régimen electo en 1962 y se opusieron al golpe de 1963. Los socialcristianos pactaron con Bosch en Río Piedras para restablecer la constitucionalidad proporcionando sustentación política a la revolución constitucionalista de 1965 apoyada por militares pro-balagueristas. Cercenada por injerencia extranjera, la revolución devino en guerra fratricida.
Restablecida la democracia en 1966, Balaguer evacuó esas tropas, reunificó la familia dominicana y las FFAA, entregando en 1978 una sociedad convivenciada. Saneó finanzas públicas hoy contaminadas por endeudamientos. Cimentó sus acciones en disciplina fiscal ahorrando internamente para, sin endeudamientos, poder efectuar inversiones que hoy necesitan de préstamos. Así incentivó producción, creó fuentes de trabajo y satisfizo necesidades sociales. Emprendió reforma agraria redistribuidora de riquezas hoy 4% más concentrada que 1996. Preservó medio ambiente, hoy deteriorado. Restableció orden dentro del desorden hoy restablecido. Defendió nacionalidad frente a amenazas demo-fronterizas hoy sucumbiendo por migración.
Desde tan temprano como tomando posesión en 1966, practicó pluralismo político-partidista al designar en su primer gabinete figuras emblemáticas de la oposición encabezada por Bosch-PRD, quien dio anuencia a su Secretario General para ocupar ministerios claves (Industria y Comercio y Finanzas), añadiéndose otros posteriormente. Luego canalizó el pluralismo favoreciendo opositores en la dirección de Cámara de Diputados y LMD.
Balaguer prestaba atención para que conflictos no devinieran en crisis. Los dirimía reconociendo derechos de adversarios. Incurría en concesiones, sacrificando sus ambiciones políticas en aras de convivencia como disposición de compartir bianualmente el poder. Cedió senadores a opositores, sacrificando suyos. Resistió tentaciones de correligionarios angurriosos de controlar absolutamente el Congreso.
Supo escuchar voces de agentes económicos, pactar con empresarios y trabajadores en el Diálogo Tripartido 1988 y Reforma Tributaria de 1992. Trató sin someterse a la comunidad internacional para incrementar beneficios nacionales. Negoció el PACTO POR LA DEMOCRACIA para perfeccionarla con opositores que respetaba, preservaba y alentaba compartiendo el poder.
El PRSC tiene pues, en sus precedentes, los avales necesarios para orquestar paritariamente la estructuración de una fuerza opositora que frene la arrogancia, insensibilidad e ineficacia que hoy están degradando nuestra democracia.

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