¿POR QUE LA DEUDA PUBLICA PUEDE INCREMENTARSE EN US$10,000MILLONES EN 2018?

Mi artículo del sábado sobre este tema publicado en el periódico Hoy ha concitado algunas reacciones sobre la posibilidad que el endeudamiento ocasionado por el Presupuesto 2018 recién sometido al Congreso sea del orden de US$10,000 millones, mucho más del doble que los US$4,265 millones postulado por el gobierno; aún calculándolo a la tasa de cambio asumida por las autoridades para el próximo año (RD$50.17/dolar) en lugar de la tasa actual.
Ese Presupuesto 2018 debe concitar pánico en los agentes económicos y demás instancias responsables de la nación puesto que admite y reafirma que continuará la vocación deficitaria del gobierno hasta llevarlo a desbordar el endeudamiento para financiarlo; incrementando la deuda pública durante el año 2018 en un monto desproporcionado.
La vocación deficitaria del gobierno queda admitida y reafirmada al postular gastos corrientes que consumen el 95% de los ingresos corrientes. Estos fueron estimados en RD$648mil millones mientras que los gastos comprometidos en partidas corrientes – burocracia, subsidios, intereses, etc- sumaban RD$ 617 mil millones.
Al sumarle a estos gastos corrientes la amortización de la deuda pública del SPNF (RD$131 mil millones) las cargas fijas del Estado se elevaron a RD$748mil millones que al restarles los RD$ 648 mil millones de ingresos resulta un faltante de RD$100 mil millones que constituye el monto de la deuda nueva que el gobierno tiene concertar para pagar deuda vieja.
Para financiar los gastos de capital postulados en RD$116 mil millones, al gobierno le faltaría, descontados los ingresos de capital, RD$114 mil millones que sumados a la deuda nueva para pagar deuda vieja determina una necesidad de financiamiento de RD$214mil millones, equivalente, a la tasa prevista en el presupuesto de 50.17 US/RD$, no a la vigente, a US$4, 265 millones.
1. US$10000 millones, según tendencia histórica
Sin embargo la tradición durante los últimos tres años de gobierno del Presidente Medina ha sido que el gobierno se ha endeudado más rápidamente que las necesidades de financiamiento que ha presupuestado.
Durante los últimos años se formularon presupuestos que postulaban crecimientos nulos, incluso decrecientes, de requerimientos financieros: RD$176, 173 y 172miles de millones para 2015,2016 y 2017 respectivamente. No obstante, el endeudamiento real creció 11% anual calculado en base a las cifras oficiales publicadas por la Dirección de Crédito Público.
El presupuesto 2018 consiga requerimientos financieros por RD$214mil millones, 24% superior al del 2017.
De ahí que surge la siguiente pregunta: Si ante crecimientos nulos o negativos de necesidades de financiamiento presupuestados la deuda creció 11% anual ¿En cuánto crecerá si el crecimiento de los requerimientos financieros presupuestados para 2018 es de 24%?
La respuesta que inmediatamente surge a esta pregunta es que podría ser a la suma de ambas tasas, 35%, la que aplicada a la deuda pública al presente (US$28,900millones) significaría un incremento de unos US$10,115millones durante el año 2018.
2. ¿Que hace posible el incremento de la deuda sea de US$10,000 millones?
Muchos argumentan sobre la imposibilidad de ésta proyección. Pero su posibilidad aumenta si al financiamiento consignado en el presupuesto le agregamos derivados de determinadas contingencias, algunas previsibles y otras sorpresivas; tales como:
1. reclamos de contratistas de obras. Tan solo ODEBRECHT reclama US$708 millones. Tratándose de obras acariciadas por el gobierno, abonado por la connivencia empresas –gobierno, no hay dudas que se terminarán honrando.
2. Empoderamiento y exigencia de agentes económicos nacionales para el pago de atrasos a contratistas y suplidores. Todo atraso no pagado se convierte finalmente en deuda. Durante la administración del Presidente Medina se ha incrementado el uso de los atrasos como fuente de financiamiento. El propio presupuesto 2018 lo reconoce implícitamente al incrementar la partida “cuentas por pagar” en 6 veces con relación a lo presupuestado en su primer año de gobierno, duplicándose con relación a 2017. Esta práctica viciosa ha provocado desequilibrio en las finanzas públicas y privadas, repercutiendo en moras bancarias y llevando hasta la quiebra de personas físicas o morales por lo que resulta conveniente y necesario que sea exigida por instancias y agentes económicas nacionales. El presupuesto 2018 consigna una partida de RD$57.9 mil millones equivalente a US$1154 millones pero no específica el monto pendiente de pago que será objeto de disminución. El que se haya duplicado esta partida con relación al pasado año hace presumible que lo presupuestado en 2017 no se pagó efectivamente por lo que es razonable suponer que ahora sucederá lo mismo y que los atrasos serán convertidos, finalmente, en deuda.
3. Exigencias internacionales al gobierno, sin subterfugios reglamentarios o contables, de someterse a las leyes promulgadas para disciplinar las finanzas por parte de la comunidad financiera internacional a la que tendrá que acudir para obtener financiamientos. La más importante de estas exigencias es el caso de la ley capitalización del Banco Central elaborada en 2016 conforme el plan a 10 años, que vence precisamente este año 2017, contextualizado en los acuerdos con el FMI. Dicho plan fue expresado en la ley 168-07, diseñada para superar las consecuencias del mal manejo de la crisis bancaria del 2002. Se emitieron bonos para compensar las pérdidas acumuladas a ese año y el gobierno se comprometió a asumir las pérdidas operacionales durante los sucesivos. Pero cuando los bonos de capitalización se vencen en lugar de ser honrados son sustituidos por otros y el gobierno no suele cubrir la totalidad de las pérdidas operacionales. Mientras la capitalización se limita a intercambiar papeles (bonos) y a consignar en cuentas por cobrar las pérdidas, el Banco Central sigue de endeudándose realmente con los agentes económicos. Mientras en marzo del 2003 los valores en circulación apenas rondaban los RD$ 7 mil millones hoy oscilan en RD$ 470 mil millones; es decir han crecido un promedio de RD$ 2,700 millones mensuales durante los 14 años transcurridos. Estos pasivos reales del Banco Central con los agentes económicos no se compadecen con los activos formales y contables – bonos y registros- a favor de la institución; lo cual debe ser encarado. De acuerdo con Informe Trimestral sobre la Situación y Evolución de la Deuda Pública a junio 2017 hay US$ 2,792 millones emitidos de bonos de capitalización. Las perdidas consignados en el presupuesto corresponden a la mitad de las pérdidas operacionales del Banco Central, pudiendo estimarse un faltante de US$ 500 millones. De allí que sea posible estimar que los activos exigibles al Estado hoy ascienden a US$3,292 millones. Esto contrasta con los pasivos formales del Banco Central con los agentes económicos situados, también, en US$10,000 millones. Estando el FMI involucrado en el origen y seguimiento de este plan no es de extrañar que, necesitando el gobierno el auxilio de la comunidad internacional, retome el tema y lo convierta en una exigencia ante las nuevas políticas internacionales que parecen vislumbrarse, tal y como comentaremos más adelante.
Tan solo Estas tres partidas suman US$5,154 millones que añadidos a la presupuestada (US$4265) elevarían el incremento de deuda en US$9,419 a los que habría que agregar montos derivados de un gobierno que rinde culto a las sorpresas – no solo en las visitas- honra el costo de discusiones políticas congresionales, imprevistos, avales, etc.
Restricciones y Condicionantes para obtener el financiamiento y posibles consecuencias
La situación precedentemente dibujada sobre el monto del endeudamiento se agrava ante las restricciones que se visualizan para obtener financiamientos por las razones siguientes:
Ø El FMI, cuyos dictámenes son tomados como referencia por inversionistas privados compradores de bonos soberanos, fuente principal de financiamiento dominicano, ha sido reiterativo en sus últimos dictámenes de que nuestra deuda debe anclarse.
Ø Adicionalmente, ha mostrado, internacionalmente, preocupaciones Internacionales sobre posibles burbujas financieras provocadas por la expansión monetaria que el mismo FMI, en ocasiones, llegara a fomentar.
Ø Esto adquiere más relevancia ante la falta de sintonía que se visualiza en las relaciones del gobierno dominicano con la comunidad internacional en general y con el gobierno de nuestro principal socio comercial ( EEUU) que, además, tiene influencia determinante en los organismos internacionales de asistencia técnica y financiera como BID, BM, etc..
Ø Recordemos al respecto las insatisfacciones que han provocado el proceder del gobierno dominicano en la comunidad internacional en materia migratoria, ambiental, combate a la corrupción y al lavado de activos, etc.
Ø Y que la cabeza del gobierno dominicano desairó la comunidad internacional al no pronunciar el discurso que debió pronunciar en la Asamblea de las NNUU debido al desaire previo del Presidente Trump.
Todo ello hace previsible que los nuevos endeudamiento puedan estar condicionados por la comunidad internacional a una disciplina fiscal que armonice el pago a tiempo de compromisos internos, sometimiento riguroso a los contratos suscritos, cumplir leyes vigentes, combatir corrupción, tráfico de ilegalidades y lavado de activos, políticas migratorias y ambientales, etc; sobre todo lo cual las actuaciones del gobierno dominicano ha dejado mucho que desear internacionalmente tal y como se consignan en todas las evaluaciones que efectúan observatorios especializados.
Ante estos condicionamientos el gobierno pudiera verse tentado a recurrir a fuentes de financiamiento más peligrosas para la salud y estabilidad de la economía dominicana; tales como:
Ø El financiamiento privado interno más de lo que lo está utilizando en el presente. Ello conllevaría una succión mayor de recursos privados para financiar déficit públicos, de inversionistas y bancos comerciales; dinero captado que va en detrimento de las disponibilidades para la economía, afectando en consecuencia la producción de bienes y la generación de puestos de trabajo..
Ø Esta mayor captación será posible aumentando la tasa de interés utilizada por el gobierno la cual servirá de referencia en el mercado de dinero; tasa ya de por sí elevada, 12.5% según el presupuesto 2018, la cual sirve de referencia al mercado bancario para ofrecerlo a sectores productivos que no les resulta rentable pagar intereses tan elevados
Ø Y, finalmente, el gobierno estará tentado a recurrir a emisiones inorgánicas causantes de devaluaciones inflacionarias.
Ojalá que agentes económicos responsables se empoderen de esta situación alrededor del presupuesto 2018 hasta contribuir a precaver los males señalados. Y propicien correctivos para no tener que remediar situaciones previsiblemente agravables que harían mucho más difícil la convivencia armónica de nuestra sociedad.

 

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