Huracán María, tormenta en ONU, depresión reformista

La semana ha sido intensa. El huracán María azotó nuestro territorio desnudando nuestras agresiones a la naturaleza. El Presidente Medina viajó a las Naciones Unidas a pronunciar un discurso que no pronunció, desatando tormenta política alimentada por especulaciones que deben ser explicadas. La facción disidente del PRSC anunció que recurrirá al TSE para determinar validez de las asambleas celebradas el pasado domingo, lo cual deprimirá el accionar reformista de cara al interés nacional.
El huracán María evidenció la irresponsabilidad de autoridades en el manejo de la basura al devolvernos el mar, con ira, los plásticos y neumáticos previamente lanzados. Demostró la impertinencia en emplazamientos de asentamientos humanos, infraestructura y edificios públicos. La mala calidad de las obras obviamente consecuencia de concesiones contractuales privilegiadas alrededor de sobrecostos y corrupción. La negligencia al preservar nuestra foresta para evitar inundaciones y erosiones, etc. Encarar esto requiere reorientación de políticas gubernamentales, especialmente de gasto público y precaver preventivamente situaciones para recurrir a operativos mediáticos.
El Presidente Medina viajó a New York a pronunciar un discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el cual no pronunció. Regresó intempestivamente para enfrentar, según declaró, las amenazas del huracán. Pero las redes sociales y el rumor público se han cebado de informaciones que requieren explicación gubernamental. Se comenta que nuestro presidente no fue invitado por el Presidente Trump a un convite con pares regionales. Se comenta que el mandatario requirió varias veces explicaciones sobre la razón de la exclusión: si fue para evitar que las protestas de la Marcha Verde empañaran la lucidez del convite o por su participación en el bulto mediático de Nicolás Maduro montado dizque tras diálogo con oposición venezolana, entre otras. Se comenta que funcionarios norteamericanos le dieron otra razón. Los dominicanos debemos y tenemos el derecho de conocer cuál fue la razón dada a nuestro mandatario y la respuesta dada.
Ante la falta de oposición al gobierno, el PRSC tiene una oportunidad de oro para asumirla por disponer de doctrina y praxis contrapuestas a las impuestas por el peledeísmo y por haber sido excluido de compromisos dolosos alrededor del caso Odebrecht. Lamentablemente la disidencia reformista recurrirá al TSE para que determine cuál de las dos asambleas celebradas el pasado domingo es válida. Como la tradición es que la dirigencia reformista prefiere consumirse en diatribas internas en lugar de encarar problemas nacionales, tenderá a deprimir el accionar político reformista que bien podría iniciarse exigiendo el cambio de políticas, de gastos y preventiva, y la información y respuesta dada del porqué fue excluido nuestro mandatario del convite convocado por el presidente norteamericano.

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