¿Fortaleza? de Danilo en sus tres años, según Mateo 7: 21-29

Es frecuente escuchar en medios y mentideros políticos sobre la “fortaleza” de Danilo, especialmente hoy, en su tercer año de gobierno. Pero esa “fortaleza” luce deleznable por radicar en estratagemas, “imagenologías” y fachadas sustentadas en propagandas y publicidad; financiadas con recursos estatales.

Cifrar fortaleza en estos elementos es comparable con “el… insensato que edificó su casa sobre arena: cayó la lluvia, vinieron los torrentes, soplaron los vientos, irrumpieron contra aquella casa y cayó, y fue grande su ruina” que narra Mateo 7,21:29 en la parábola de la casa sobre roca firme.

El Presidente Medina recurrió a estratagemas desde principios de su gestión. Se victimizó al señalar que había recibido un maletín lleno de facturas. Funcionarios enrostraban el déficit fiscal heredado del Presidente Fernández. Se proyectó que quería hacer pero no podía por no tener el control del gobierno, partido, Congreso y altas cortes. Todo desmoronable porque ya, controlando los primeros, podría hacer todo pero no lo hace; evidenciando falta de voluntad política.

Ha recurrido a “imagenologías” a través de gestos alrededor de visitas sorpresas, cada día menos sorpresivas. Proyectando imagen de un presidente dirigiendo una unidad móvil bancaria cuyos resultados convendría compatibilizarlos con lo retratado por Leonel Fernández en su artículo “El poder y el liderazgo entre puestos y sobrecitos” publicado por el Listín Diario el 9/2/14.

Y en propaganda y publicidad. Inauguran 22 escuelas dentro de una “revolución educativa” sobreseyendo que acaban de calificarnos en penúltimo lugar en mala calidad entre naciones. Publicitan Darío Contreras mientras otros hospitales se hunden en precariedades. Ilusionan con “modificación de matriz energética” pero seguiremos teniendo energía cara. Denuncian, sin destituir ni sancionar, omisiones en declaración de bienes para hacer creer que se combate la corrupción. Se presentan como paladines de liberación mientras mineras negocian libérrimamente nuestros recursos.

Todo edificado sobre arena por estar sustentado en recursos que alcanzan cada vez menos para financiar las cargas fijas del gobierno (gastos corrientes + amortización de deudas). En 2014 le faltaron al gobierno RD$70,031 millones para financiar sus cargas fijas (2.5%/PBI), cinco veces más elevado que 2011 (Leonel). Con Hipólito (2003) y Balaguer (1995), las recaudaciones alcanzaban para cubrir las cargas fijas.

Con gastos creciendo desproporcionadamente (59% entre 2011- 2014) en relación a las recaudaciones (48%), agravado por los costosos acuerdos y pactos políticos en agenda, la capacidad de maniobra de Danilo irá mermando hasta colocarlo en la insensatez propia en quien cimente sobre arena su “fortaleza”.

Solo falta que la oposición edifique una casa sustentada en rocas constituidas en la internalización de las graves urgencias nacionales y en propuestas responsables para encararlas.

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