Evitemos el Pandemónium

Dos hechos agravan preocupaciones preexistentes: aumento precios petroleros y “exhortación” del presidente de Comisión de Diputados que estudia ley de partidos para que JCE se prepare para cualquier escenario. Se añaden a preocupaciones previas: hasta dónde van a llevarnos en materia de endeudamiento para lo cual tiene previamente que “racionalizar los gastos ineficientes” como señala FMI. No encarar adecuadamente estas preocupaciones, pudiera llevarnos al pandemónium.

El aumento de precios del crudo aumentará factura petrolera, costo de vida, presupuestos familiares e incrementará costos de producción hasta hacernos menos competitivos, lo cual nos llevaría a exportar menos y a importar más; haciendo más desfavorables las balanzas comercial y de pagos, amenazando tasa de cambio.

Lamentablemente el gobierno se beneficia fiscalmente del aumento de precios petroleros puesto que aumenta sus recaudaciones vía impuestos advalorem vigentes sobre combustibles. Esto reforzará su ya habitual insensibilidad e indiferencia ante problemas nacionales y a descartar a adoptar precauciones disciplinadas y austeras que se requieren para enfrentar consecuencias de aumentos de precios petroleros. Al contrario, tememos, que en su bellaquería tributaria, se frote las manos para que el petróleo siga subiendo y así mejorar recaudaciones; euforia que se desvanecería cuando repercuta en la economía y tengan que enfrentar efectos adversos como mayores gastos para pagar deuda e importaciones.

Sobre la “exhortación” del presidente de la Comisión Diputados que estudia la ley de partidos para que la JCE se prepare para cualquier escenario, uno de ellos, el de primarias abiertas y simultáneas, puede agregar confusiones delicadísimas.

El gobierno propulsa este escenario creyendo que con los recursos que administra puede presionar los casi dos millones de dependientes-burócratas, subsidiados y suplidores, etc- para volcarlos al presidente Medina en su ruta por permanecer en el poder.

Por esta razón los partidos opositores la objetan. Pero también porque su aplicación sería financiada con fondos que reciben vía JCE, lo cual podría exponerlos al embargo para aquellos partidos que han hipotecado dichos recursos. Y hasta de sus ejecutivos que han avalado dichas hipotecas.

Este escenario provocará además, otras resistencias ya advertidas: posible recurrencia de inconstitucionalidad, la JCE tendría que implementarla sin estar de acuerdo, exigencias de personal y recursos presupuestarios a obtener en medio de los déficits que sufrimos.

Y la eventual abstención de partidos desprovistos del financiamiento público.

Este escenario agregaría confusiones institucionales que sumados a los económicos conformarían un Pandemónium que pudiera ser aprovechado por hijos de las tinieblas para cometer travesuras políticas perjudiciales a la democracia.

Dando a pensar, ante otras limitaciones legales e internacionales para viabilizar repostulación presidencial, que ese Pandemónium sea lo deliberadamente procurado por propulsores de primarias abiertas aquí y ahora.

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