Encuestas, según Harry S. Truman

El simplismo de políticos y politólogos lleva a interpretar encuestas como retrato limitado y estático de realidades, a dogmatizarlas y eternizarlas, en lugar de concebirlas como retratos momentáneos. La modificación constitucional sobre la reelección, p.e., tuvo como argumento “alta popularidad” de Danilo Medina más que sus ejecutorias gubernamentales.

Cuando reporteros preguntaron a Harry S. Truman sobre encuestas que le desfavorecían durante su campaña por la Presidencia de EEUU (1949) esquivó respuesta señalando que si hubieran encuestado israelitas sometidos al yugo egipcio sobre su salida encauzada por Moisés, nunca se hubiera escenificado el éxodo; ilustrando posibilidades de cambio inducido por liderazgos. Truman inició su campaña con 36% de aprobación, terminó ganando con un 62% de electores; invalidando publicaciones adversas del día después de las elecciones.

Los dominicanos hemos tenido experiencias similares. Balaguer en 1986 recordaba cómo en días Napoleón dejó de ser desertor de la Isla de Elba para considerarse Emperador. Las encuestas de julio 2011 no daban victorioso a Danilo Medina.

Gallup-Hoy (julio-2015) contiene hallazgos inductores de modificaciones a correlación de fuerzas gobierno-oposición que acaba de retratarnos en su entrega actual; si se ponderan adecuadamente resultados y trazan estrategias penetrantes.

El candidato oficialista está arriba, pero bajando; mientras el opositor está abajo pero subiendo. Sobre el gobierno gravitan cargas aprovechables para que su caída sea estrepitosa y la oposición pueda ascender vertiginosamente hasta cambiar la correlación vigente.

La ciudadanía está invadida por enorme pesimismo: Los dominicanos que ven las cosas mal son más de tres veces superiores que los que las ven bien; incluyendo economía nacional y personal. Un 30 % más de dominicanos consideran que al final de este gobierno las cosas estarán igual o peor que antes.

La delincuencia, desempleo, inflación, precariedades en servicios (energía, transporte, salud y educación, etc.) agobian el ánimo nacional, ofreciéndole cancha abierta a la oposición.

“La corrupción lo cubre todo”, reza el principal titular de la edición de este periódico del 15/07/15. Más de la mitad de la población considera corruptos a las fuerzas encargadas de imponer el orden y a los políticos de los tres partidos viejos (PLD-PRD-PRSC) ya formalmente confabulados alrededor del oficialismo. Agregan burócratas y sindicalistas.

La mitad de la población atribuye la corrupción a causas relacionadas con el gobierno: funcionarios, falta de sanciones, impunidad, “desgobierno”, falta de justicia. Se percibe más corrupción que antes.

Todo ello, debidamente aprovechado y articulado, sirve de caldo de cultivo a la oposición para diseñar e implementar un accionar que le permita revertir los actuales posicionamientos electorales tal y como hizo Hary S. Truman en 1948, Balaguer en el 1986 y Danilo Medina en 2011.

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