De Odebrecht, FMI y Fitch-Ratings a China

Compartiendo decisión de restablecer elaciones con China, los que llevamos anotaciones debemos observar que el paso fue dado después de que fuentes habituales de financiamiento gubernamental comenzaron a dificultarse: Colapso brasileño por desmonte del andamiaje de corrupción ODEBRECHT, reiteración de dictámenes FMI sobre insostenibilidad de nuestro crecimiento por excesivos gastos y endeudamiento, calificación de nuestra deuda BB-, de alto riesgo, por Fitch-Ratings.
Quizás por esta razón, no se han adjudicado últimas subastas gubernamentales recabando RD$11,500 millones. Como no ha habido explicaciones, puede atribuirse a elevadas exigencias financieras de ofertantes.
El FMI viene advertido sobre “condiciones financieras mundiales… más restrictivas” lo cual traduce financiamientos mas costosos, abonadas por aumentos de tasas de interés por la Reserva Federal de EEUU.
Traemos esto a colación puesto se especula que la decisión gubernamental estuvo precipitada por ofrecimientos de financiamiento chino.
Si esta especulación fuera cierta, anotamos que las autoridades pudieran llevarse la sorpresa de ser víctima del multilingüe refranero de “ir por lana y volver trasquilado” que alude a quienes buscan lo que no tienen y terminan perdiendo lo que tenían.
Esto así porque no visualizamos que el financiamiento chino sea tan estimulante de la irresponsabilidad gubernamental como ha sido el hasta ahora preferido por el gobierno – Bonos soberanos de libre disposición y sin condicionamientos – que han financiado lo que el FMI llama “gastos ineficientes”: burocracia, subsidios y corrupción.
Al respecto conviene recordar que el socialismo chino no es del corte sociopopulista, enmarcado en socialismo Siglo XXI, en el que se inscribe el gobierno. China se desarrolló en base al trabajo y no al “subsidialismo”. Sus infraestructuras pasadas fueron construidas a pico y pala a veces con trabajo forzado. La eficiencia se le exige a su burocracia y llega al fusilamiento de funcionarios corruptos.
De hecho se menciona financiamiento chino focalizado, principalmente en infraestructura: transporte y energía. Debe observarse que China ha apoyado la creación de mecanismos financieros como el Banco Asiático, especie de Banco Mundial; y el Nuevo Banco de Desarrollo. Ambos enfatizan en infraestructuras.
Pudiera especularse que la decisión fue precipitada por el fracaso financiero y ambiental de Punta Catalina, también fracaso de la gestión presidencial del Presidente Medina al ser su proyecto insignia y tener su palabra empeñada en su terminación.
Si el gobierno cree que las relaciones diplomáticas con China pueden abrirle las puertas del endeudamiento irresponsable hasta ahora concertado, puede llevarse la sorpresa de no obtenerlo.
Y si creyendo que financiamiento chino puede evitarle emprender el imprescindible “ajuste fiscal significativo” contemplando “racionalizar los gastos ineficientes”, expresiones fondomonetaristas, pudiera terminar trasquilado al caer su variable más acariciada (PBI).

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